Los 3 desafíos de las empresas mexicanas para aplicar y publicar sus acciones de RSE

En el último trimestre del 2010 han aconteciendo por lo menos dos hechos importantes para las empresas mexicanas.

Primeramente a principios de Noviembre se publicó la “tan esperada” Norma de actuación Internacional en Responsabilidad Social Empresarial, la ISO 26000. Desarrollada por ISO (International Standard Organization) en colaboración con unos 99 países a través de más de 400 representantes provenientes de la sociedad civil, las empresas y el gobierno. Este proceso democrático de más de 5 años de trabajo arduo se concluyó con un documento que no es un sistema de gestión pero una guía para las empresas de cualquier tamaño, sector y ubicación para desarrollar su Responsabilidad Social, actuando en el día a día más allá del cumplimiento legal. Su contenido está basado en siete temas fundamentales: el gobierno organizacional (o gobierno corporativo), derechos humanos, prácticas laborales, ambiente, prácticas justas de negocio, asuntos de los consumidores y desarrollo de la comunidad, promoviendo la integración de tales programas a las prácticas diarias internas de las organizaciones. El objetivo principal es entender y practicar la Responsabilidad Social (RS) en su empresa para maximizar su contribución al desarrollo sustentable.

 

Adicionalmente, un suceso importante para el país y para la integración de la RS en las empresas mexicanas se dará en unos días con la presentación oficial del nuevo índice de Empresas Socialmente Responsable en la “Conferencia del Cambio Climático de Naciones Unidas” en Cancún, que se llevará a cabo del 29 de noviembre al 10 de diciembre 2010. La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) confirmó que lanzará este índice en el 2011. Después de los países desarrollados que tienen los “Dow Jones Sustainability Index” desde hace más de 10 años y el FTSE4good desde el 2001, en Latinoamérica está el caso de Brasil que abrió tal índice en el año 2005. Ahora en México se evaluarán las empresas interesadas al cumplir con requerimientos sociales, medioambientales y de buen gobierno según este nuevo índice. Éstas podrán entonces participar en tal índice como en otros países en donde se ha demostrado constancia y regularidad en el crecimiento sustentable de las ganancias de los accionistas por la solidez de las empresas que incluyen este tipo de portafolio.

 

Razones para integrar la RSE en su empresa y desarrollar reportes de sustentabilidad

 

Hoy en día, se observa cada vez con más insistencia por parte de la sociedad (instancias internacionales y nacionales en particular) la tendencia a que la RSE se vuelva,- después de la era de la calidad, medioambiente e informática/internet-, el nuevo tema importante a integrar en los sistemas de gestión de las empresas en México. La firma de consultoría Price Water House Coopers comenta a finales de Septiembre 2010 que se tiene unos tres años para que las empresas mexicanas maduren en torno a este tema.

 

En particular, el elemento fundamental para medir el compromiso de las empresas y así invertir en ellas, es la publicación de reportes anuales de responsabilidad social (o sustentabilidad). En 2010, solo 38 reportes de sustentabilidad se registran publicados por empresas mexicanas, lo que es un número mínimo. Esto, a pesar de que se reconoce que la relación con las partes interesadas es clave y en México desgraciadamente todavía muchas iniciativas no han sido reconocidas por la misma sociedad. De hecho, la misma firma comenta en el 2009 en un estudio publicado en Chile que: “El cómo una empresa comunica su actuar en materia de RSE es un síntoma claro para sus grupos de interés de cómo la organización está administrando estos temas al interior de la compañía”. Mediante este tipo de reportes, los miembros de la sociedad ya tendrían información para enfocar su decisión de compra y/o inversión, negocio, etc. hacía productos o servicios que fomenten la sustentabilidad. Por lo cual es importante que las empresas se vayan preparando progresivamente desde ahora, aprovechando la lección aprendida de hace más de 10 años al tener que implementar repentinamente y a grandes costos la calidad, exigencia que no habían previsto y que finalmente fue un requisito mandatorio por parte de sus clientes. La misma consultora comenta que se vislumbra que en el corto plazo los países desarrollados sólo importarán productos que corroboren sus sustentabilidad, lo que impactaría directamente en las empresas mexicanas, ya que más de 80 por ciento de lo que se fabrica en México se exporta.

 

El reto todavía mayor es que las Pymes (pequeñas y medianas empresas) estarán solicitadas para cumplir con estos requisitos tanto como las grandes empresas en los próximos años. Su preparación es clave en este momento para prevenir y evitar un riesgo de falta de competitividad a mediano plazo. A pesar que se pueda percibir como un riesgo para la empresa, la integración de la sustentabilidad en las operaciones de una empresa es un formidable potencial en crear más valor agregado internamente así como con y para sus partes interesadas. Iniciativas como el programa de “Responsabilidad Social Empresarial” desarrollado por la Universidad Anáhuac por su Centro IDEA y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) desde el 2006 o el programa Liderazgo Ambiental para la Competitividad promovido por la SEMARNAT (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales) lanzado en 2005 han demostrado, con sus estrategias de fortalecimiento de la cadena de suministro de empresas grandes, resultados muy destacables en el ámbito ético-social y ambiental ; para llegar a ello, se ha demostrado que se demanda apertura, dialogo, ética pero sobre todo mucha innovación.

 

Integrar la sustentabilidad en le empresa para que sea competitiva a mediano y largo plazo es posible solo al integrar en su sistema de gestión acciones e indicadores que busquen minimizar sus impactos ambientales y sociales, maximizando sus recursos tanto humanos como materiales, naturales, etc. Esto supone “volver a pensar” su empresa muchas veces y re-orientar su misión, visión y estrategia con un enfoque nuevo pero necesario para sobrevivir en el futuro. Para potencializar estos esfuerzos y obtener más que algunos impactos en la imagen de la empresa, es necesario comunicar mejor lo que la empresa está haciendo de forma más responsable, buscando un reconocimiento “informado” que verdaderamente fomenta mayor confianza y apertura por parte de las partes interesadas en la empresa.

 

Limitaciones de las empresas mexicanas para reportar sus acciones de RSE

 

Existen varios desafíos a la fecha en México, que complican la aplicación y difusión institucional sistemática de la RSE. Primeramente, este tema sigue estando desconocido por la mayoría de la población (y de muchas empresas), sobre todo como se conceptualiza a nivel internacional, siendo el punto medular en una empresa para fomentar su sustentabilidad. En el 2009, la encuesta “Desarrollo sustentable en México” de la consultora KPMG todavía demostraba que apenas la mitad de las empresas entrevistadas tenían una estrategia de sustentabilidad y las que no la tenían comentaban que era por desconocimiento y por falta de un marco de referencia único en el tema. Además, ya es imperativo que se supere la connotación que se tiene en México de que la Responsabilidad Social Empresarial es como la filantropía, cuando ya se ha demostrado que esta lo incluye pero requiere que la empresa desarrolle acciones con la sociedad mucho más estratégicas y congruentes a largo plazo. Finalmente una tercera limitación, es que las empresas en México están acostumbradas a recibir reconocimientos y premios basados en autoevaluaciones o auditorías confidenciales, y les cuesta difundir públicamente sus mejores prácticas, las áreas de oportunidad a trabajar, etc. Esto es a pesar de que se sabe que ninguna organización es perfecta y que el elemento más estratégico en una empresa no son sus prácticas nuevas pero como sus empleados logran desarrollar e implementar con éxito.

 

Se reconoce a nivel internacional que el Distintivo ESR del CEMEFI y otros compromisos como la adhesión al Pacto Mundial de la ONU o normas como la Norma Mexicana NMX-SAST-004-IMNC-2004: Normas para la Implementación de un Sistema de Gestión de Responsabilidad Social del Instituto Mexicano de Normalización y Certificación (IMNC) son elementos relevantes que han permitido a las empresas mexicanas avanzar en la implementación de buenas prácticas de RS, sin embargo ya no son herramientas suficientes. En particular, en vista de la importancia de “comunicar” a las partes interesadas sus avances en este rubro que a nivel internacional no se ha visto como un tema “certificable”, la empresa tiene que prepararse a reportar sus acciones de forma efectiva. Se puede apoyar de las guías existentes para la publicación de tales reportes como es el GRI (Global Reporting Initiative). La evolución acelerada que ha tenido la documentación en RS a nivel internacional en la última década es muy importante. Y bajo la demanda de que las empresas reporten cada vez más información y evidencias sustentadas en documentación auditada (no simples datos o buenas intenciones), han surgido metodologías cada vez más precisas que permiten desarrollar documentos muy completos y “sólidos”, de hecho existen herramientas para elaborar reportes de sustentabilidad en línea que ofrecen flexibilidad y accesibilidad para cualquier tamaño de empresa. Por lo tanto, es crítico que las empresas interesadas en desarrollar estos reportes se asesoren para aprovechar estos documentos y lograr acortar los tiempos así como reducir costos en el proceso de aprendizaje debido a que la información al respecto es dispersa y compleja. La selección de los indicadores más relevantes y temas en RS prioritarios para su empresa a reportar son actividades nuevas que demandan una cierta experiencia debido a la amplitud de los temas tratados. Una preparación metodológica y exhaustiva de las acciones, indicadores y temas a publicar es necesaria en muchas empresas para optimizar sus recursos y facilitar este proceso nuevo, buscando que este nuevo canal de comunicación con sus partes interesadas sea realmente un valor agregado.

 

En conclusión, es importante reconocer que la RSE ya no debe ser el asunto solamente de algunas grandes empresas pero de todas (tanto grandes como Pymes), ya que es la tendencia inevitable mundial tanto en la sociedad como para las empresas que son parte integral del tejido social. La sustentabilidad, -que es el objetivo primordial del desarrollo de prácticas SR-, es uno de los temas más recurrentes a nivel internacional en todos los ámbitos, desde el United Nation’s Millenium Development Goals, el World Economic Forum, hasta la Cumbre sobre el Cambio Climático en unos días. Es primordial incentivar a las empresas mexicanas en empezar este camino, integrando la RS a su sistema de gestión y comunicando estas buenas prácticas al adaptarlo según su sector empresarial, contexto y recursos. Uno de los incentivos más fuertes resultará ser mediante los beneficios que otorgaran las partes interesadas al conocer y reconocer los esfuerzos que desempeña la empresa. Es primordial que se aproveche “el camino ya andado” por muchas organizaciones a través del mundo en países desarrollados u otros países de Latinoamérica como Brasil, Chile o Argentina, para acelerar la publicación por parte de las empresas mexicanas de los reportes de sustentabilidad. En particular porque es el documento más valioso que genera la empresa SR para demostrar su compromiso año tras año y favorecer el apoyo determinante de sus partes interesadas en fomentar su competitividad.


 

Jeanne GALIBER D’AUQUE

 

Es consultora enfocada a la Gestión de proyectos para el desarrollo económico y social del sector privado, su área de especialización es la mejora continúa interna (Eco-Eficiencia) y Responsabilidad Social Corporativa. Desde el 2007, se ha desempeñado como consultor independiente, desarrollando proyectos de RSC en empresas grandes y Pymes en colaboración con la Universidad del Tecnológico de Monterrey (Campus Querétaro) y la Fundación Comunitaria Querétaro. Es también facilitadora del Curso “Liderazgo Ambiental para la competitividad” en el Estado de Querétaro, colaborando con la SEDESU y SEMARNAT. Ha atendido durante los últimos 3 años a más de 60 empresas de todos los sectores. Tiene experiencia en gestión de programas de mejora continua en la industria y ha trabajado para consultoras como Deloitte en proyectos de estrategia y operaciones. Jeanne tiene varios proyectos de investigación con la International Business Leaders Forum (IBLF), Londres, INGLATERRA y la Universidad de Barcelona en España. Actualmente Jeanne colabora con ES Global como consultora especializada en Reportes de Sustentabilidad y RSE.

 

Para mayores informes y asesorías para elaborar reportes de sustentabilidad visítenos en http://www.esglobal.com/es/, o llame al +52-777-313-0438

Bibliografía:

¡Socializa! Comparte nuestro contenido:
  • Print
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Yahoo! Buzz
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • email
  • Meneame
  • PDF

Deje un comentario